Salvemos Thunderbird

Resulta que la Fundación Mozilla, que se supone que es uno de los adalides de esto del software libre, que aboga por las alternativas a los productos “privativos” y que, en definitiva, debería ser uno de los guardianes de que los preceptos de esta filosofía se cumpla, parece que se está pasando al “lado oscuro” y amenaza con quitarse de encima Thunderbird sólo porque no parece haber alcanzado la popularidad que su producto estrella, el navegador Firefox.
Personalmente soy usuario de Thunderbird desde hace más de un año y, a pesar de que me costó mucho ponerlo a mi gusto, conseguí que hiciera las tres funciones principales que tenía en mente para el gestor de correo: descargar y leer los emails (dejando una copia en el servidor), leer feeds RSS y leer sitios de news. Es, junto con Firefox, la aplicación que más utilizo en mi equipo de casa y se ha revelado como muy útil y fácil de “migrar” de un equipo a otro debido a que copiando la carpeta profile al nuevo ordenador, tengo todo igual que en el anterior.
Sin embargo, parece ser que un software bien pensado y desarrollado, con muchísimo plugins que mejoran sus prestaciones, no va a seguir siendo objeto de interés por la gente de Mozilla. Algunos ven la mano oscura de Google detrás de esto esto, a quien no le interesa un producto como Thunderbird que puede restar cuota de uso a su interfaz web para Gmail (donde cuelga todos sus encantadores anuncios que invaden nuestra privacidad totalmente). Otros simplemente creen que se lo quitan de encima porque no da dinero, lo cual no deja de ser una razón que parece chocar de frente con la filosofía GNU.
Tengan razón unos u otros, espero que finalmente Thunderbird siga adelante, mejorando sus prestaciones y características porque, a pesar de que cada día más la funcionalidad se esté migrando hacia Internet, algunos seguimos prefiriendo las aplicaciones de escritorio.
