25 reuniones

25 reuniones son las que ha mantenido el PSOE con ETA en los últimos años, según Gara. Como siempre, cada uno verá la fiesta como le conviene y mientras que algunos, como es mi caso, nos creeremos las palabras de Gara porque no vemos motivos para pensar que mientan, otros preferirán pensar que es todo una invención del diario proetarra.
Sin embargo, muchos de estos que ahora no dudan en señalar como falsas las afirmaciones del periódico, son los mismos que hace 3 años empezaron a creer que el atentado del 11-M había sido obra de islamistas después de ver a Otegi en la tele negando la implicación de ETA. Si yo fuera socialista, preferiría no creer que el partido al que votado ha estado practicando un doble juego, proponiendo el pacto antiterrorista mientras negociaba con ETA una solución a lo que el entorno abertzale ha dado en denominar “conflicto político vasco”, denominación con la que parecía estar de acuerdo el PSOE durante las negociaciones. Preferiría pensar que mi partido no ha estado desde 1999, cuando ETA mataba a “diestro y siniestro”, inclusive miembros del PSOE, negociando con la banda terrorista, acordando escenarios base y aceptando posturas de gente que las ha estado defendiendo muchos años con las pistolas como único argumento.
En efecto, preferiría pensar que esto no ha pasado, agarrarme a la falsedad de la noticia de Gara, ignorando que no existe razones para que sea así. Está claro que va a perjudicar las opciones del PSOE en estas elecciones y está igualmente claro que esto, a largo plazo, no beneficia a ETA. El PP tiene una postura totalmente inamovible con respecto a negociar con la banda terrorista, por lo que la única posibilidad que tiene ETA de “sacarle algo” a un gobierno español es que dicho gobierno esté presidido por Zapatero. Por tanto, aunque en un primer momento quisiera pensar que esto es un acto “revanchista” por parte del entorno proetarra debido al fracaso de la negociación, no creo que tardara en darme cuenta de que ETA no deja de ser una organización con un fin y con la firma intención de alcanzarlo como sea, por lo que no parece dispuesta a tirar muchas piedras sobre su propio tejado.
En fin, si fuera socialista, seguramente dejaría de hablar de que “El PP ha roto el pacto antiterrorista”, porque este pacto no ha existido nunca, sólo fue un espejismo, una cortina de humo creada por alguien que vive de venderse con la piel de cordero aunque es el peor de los lobos.


