
Lo he descubierto hace poco y creo que debería entonar el “mea culpa” porque este sistema existe desde hace bastante tiempo. Creo que todos los que nos consideramos un poco frikis hemos pensado alguna vez en montarnos nuestro propio servidor web (o, más bien, un servidor con varios servicios, como web, FTP, etc) en algún pc no demasiado útil que tuviéramos en casa.
Recientemente yo me hice con un Pentium III con unas 300 megas de RAM y 8 GB de disco duro. ¿Menudo maquinón eh? Suficiente para montar un servidor completo con un reluciente Gentoo. En principio, lo he destinado a descargar, puesto que gracias a Mldonkey puedo tener emule sin necesidad de interfaz gráfica, ya que funciona como un demonio de Linux. Posteriormente, se puede acceder a él a través de un interfaz web desde otra máquina. De todas formas, ya escribiré algún día un post un poco más elaborado sobre este interesante software.
El caso es que el siguiente paso era instalarle un apache y alguna aplicación web. Pero quedaba un problema por resolver: aunque es poco habitual que te cambien la IP del router, a mí ya me ha pasado varias veces puesto que mi conexión ADSL funciona bien pero suele cortarse cuando llamo por teléfono. Las razones técnicas para este mal funcionamiento no las conozco, aunque sospecho que tiene bastante que ver con la distancia a la que vivo de la centralita más cercana. Por tanto, en un escenario con una IP realmente “dinámica” por lo cambiante, tener estos servicios en mi máquina casera pero no poder acceder a ellos remotamente parecía algo poco útil. Mi compañero de prácticas me comentó un sistema “propio” que utiliza, consistente en utilizar un pequeño programa Java para enviar periódicamente su IP al correo, por lo que si en algún momento intenta acceder a la dirección y no le devuelve nada, bastará con leer su último correo para conocer cuál es la actual.
Este sistema, aunque interesante, no dejaba de ser un tanto “arcaico” y engorroso. Tenía que haber una solución alternativa y esa es DynDNS. ¿Qué es DynDNS? Pues lo definiré según lo que es para mí, es decir, según la utilidad que tiene: gracias a DynDNS he podido dar de alta, de forma totalmente gratuita, un dominio (en mi caso es http://minombre.homelinux.com) que está asociado a mi router, no a mi IP. ¿Cómo se come eso? Muy sencillo: al dar de alta el servicio, crear el dominio y asociarlo a la IP de mi router en ese momento, se está creando un dominio “dinámico” que el servicio de DynDNS se encarga de actualizar siempre que se produzca un cambio de IP.
Cuando, efectivamente, la IP cambia existen dos formas de hacer que el dominio apunte a esa nueva IP. Una es la mala, actualizarlo tú a mano, y otra es la buena, tener un router como el que tengo yo, el Zyxel que nos vende Telefónica, que contiene un apartado de configuración relacionado con DynDNS y cuya utilidad consiste en que el propio router, al detectar que le han cambiado la IP externa, se encarga de notificar de dicho cambio al servicio de DynDNS.
La ventaja de esta aproximación automática basada en el router está clara, puesto que ahora sí tendremos permanentemente asociado al dominio dado de alta en DynDSN la IP “buena” del router. El resto es configurarlo para que las peticiones entrantes por el puerto 80 (y por los que sean que queramos ofrecer servicios tras ellos) sean redirigidas dentro del router hacia la máquina en cuestión y ya tendremos nuestro pequeño sistema de hosting personal listo.