Freenx: Puta pero no fácil
Por fin he podido terminar una de mis última pruebas linuxeras. Hace tiempo escribí a Luther preguntándole por algún tipo de servidor de escritorio remoto para Linux, algo parecido a Remote Desktop de Windows. Él me remitió a FreeNX, la implementación libre de NX.
El primer paso fue instalar las X. No sé cómo irá en otras distros, pero en Gentoo siempre hay algún problema configurando el Xorg.conf. Así que tuve que tocar bastante cosas e incluso reemerger algunos paquetes con el flag X activado para que, después de mucho batallar, tuviera un entorno de ventanas. OK.
Siguiente paso, instalar un escritorio: Fluxbox. ¿Por qué Fluxbox? ¿Con lo bonitos que son Beryl, KDE, etc? Pues porque esta máquina es un Pentium III con 320 MB de RAM así que no está como para tirar cohetes. Es cierto que le he puesto una Geforce 2 MX con 32 MB de RAM y le he instalado los drivers de Nvidia para Linux por mucho que no sean libres, pero sigue yendo cortito de hardware así que lo mejor es poner un escritorio lo más ligero posible. Fluxbox trae lo mínimo, tan tan lo mínimo que ni siquiera tiene soporte para poner un fondo de escritorio o para colocar sobre el mismo iconos. Vamos, que es sólo un gestor de ventanas. Es posible, incluso, sustituir el Metacity de Gnome por un Fluxbox, si es que te gusta más su aspecto. Eso sí, es posible combinarlo con gDesklets o aDesklets y algunos otros programas para conseguir un entorno más amigable, un poco más pesado, pero mucho menos que sus contrapartidas más populares (KDE o Gnome).
Cuando por fin tenía instalado Fluxbox, llegó la hora de FreeNX. Esto ha sido, de largo, lo que más problemas me ha dado. En primer lugar, seguí este tutorial y me descargué los paquetes específicos. No me funcionó la aproximación que proponían para desenmascarar los paquetes así que me las apañé con un:
ACCEPT_KEYWORDS="~x86" emerge -av nxserver-freenx
Lo siguiente fue arrancar el entorno. Copié los ejecutables tal como explica en el tutorial y, posteriormente, arranqué el proceso de instalación. Hay que estar atento para responder a la segunda pregunta que hace porque si te duermes, da una respuesta por defecto que no es la deseada y la instalación no se completa correctamente. Total, que al final tenía un nxserver corriendo sobre mi máquina Linux. Tiempo de instalar un cliente para Windows, escogí el de NoMachine (creadores de NX) porque lo de que el software sea libre o no me la … Lo instalé con el habitual Next->Next de Windows y lo configuré para arrancar el comando startx porque, por defecto, vienen como opciones de entornos a arrancar KDE, Gnome, XDM y otros que no utilizo. Haciendo esto no conseguí el resultado esperado, puesto que me arrancó Fluxbox en el ordenador con Linux ¿?
Bien, probé después a arrancar el comando startfluxbox y tampoco. Ahora simplemente no se veía nada en ninguna de las dos máquinas. Otro poco de navegación por Google buscando gente quejosa de FreeNX me hizo descubrir a alguien que aseguraba haber tenido un error parecido y haberlo resuelto marcando la opción de configuración New Virtual Desktop. Fue probarlo y empezar a ver algo pero… con un problema: pasado un cierto período de tiempo, dejaba de funcionar. Se cerraba la ventana con el escritorio remoto dentro lanzando un mensaje que decía algo parecido a que la conexión había tenido que cerrarse y que revisara mi red.
Mi red está bien gracias, porque estamos hablando de una LAN a 10MB (es de 100 pero la tarjeta del pc con Linux es de 10) así que no podía ser un entorno más controlado y estable. Total, que otra nueva búsqueda no arrojó resultados satisfactorios y tuve que recurrir al clásico ensayo y error. Lo que finalmente ha hecho que consiguiera que todo funcione correctamente y que este post no se titule “Puto FreeNx” fue subirle los valores de Cache dentro de la pestaña Advanced de la configuración al máximo posible, 32 y 128 Mb respectivamente.
Parece que, con esto, he logrado mantener la ventana abierta de forma estable e incluso trabajar con ella a resolución 1024x768. Ahora podré administrar mi Linux sin necesidad de estar todo el día con el Putty. Y de ahí viene el título del post, porque pedí información sobre algo mejor que el putty de toda la vida y me remitieron a FreeNX, la puta de lujo de los escritorios remotos para Luther pero, no por ello, una puta fácil.

