Adios Ronaldo

Se consuma la noticia. Al final el Real Madrid ha decidido vender a Ronaldo por unos míseros 7.5 millones. Teniendo en cuenta que hoy saltaba la noticia de que el Liverpool había pagado 4 millones por un “desconocido” como Arbeloa, antiguo canterano del Madrid, parece una broma que se haya pagado menos del doble por el delantero más determinante del la última década. Cierto es que no tenía sitio en el equipo por obra y gracia de Capello y que su sueldo era de proporciones “galácticas”
, pero no es menos cierto que se le he malvendido, en una operación totalmente ruinosa para las arcas blancas, que pagaron hace cuatro años y medio unos 40 millones de euros por él.
Ciento y pico goles después, Ronaldo se va por la puerta de atrás en el mercado de invierno, dejando al equipo con menos gol del que tenía y ya era poco. Ahora, visto que el único especialista es Van Nistelroy, se pretende tapar el hueco con un jugadorucho como Oliveira, que no le llega a Ronaldo ni a la suela del zapato. Como dirían algunos, hasta borracho es mejor Ronaldo.
Pero lo peor es la sensación de que los madridistas nos perderemos los últimos años de fútbol de una de las sensaciones futbolísticas desde el año 96, cuando aterrizó en el Barcelona. Desde entonces, Ronaldo ha sido protagonista de la historia del fútbol junto a Zidane, alternándose en el pedestal a mejor jugador de los últimos 10 años. No oso incluir aquí al pequeño Dinho, que ni tiene la categoría competitiva necesaria (nunca aparece en las finales) ni está, precisamente ahora, como para andar reclamando un puesto en el olimpo. Echaremos de menos esas arrancadas que parecían dejar surcos en la hierba y esa definición, porque hay pocos jugadores en el planeta capaces de meter tantos goles con tan pocas oportunidades. No tenemos más que ver a Eto’o, magnífico jugador pero que necesita de 2 o 3 oportunidades por cada gol. Y qué decir del Niño Torres, que falla más que una escopeta de feria.
Yo hoy, como madridista y como aficionado al fútbol, siento una pérdida y aunque siempre he sido Capellista, no podré olvidar que fue el italiano el que nos privó de los últimos golazos del gran Gordito. Una verdadera lástima.
PD: Hoy leía en La Cantina de Concha Espina, una bitácora de Marca.com, que Ronaldo no ha dado todo lo que tenía y que si ahora se le “parte el corazón” por tener que irse del Madrid es porque antes no estuvo dispuesto a partirse las piernas por hacer grande al equipo. No digo que no tenga toda la razón en estas afirmaciones, pero también sostengo que es muy difícil que un jugador que ha tenido un estilo de juego y una forma de vivir la profesión, la cambie en los últimos años de su carrera. Romario siempre fue un fiestero y lo fue hasta sus últimos días, y todos aquellos equipos que le ficharon tuvieron que vivir con ello. De Maradona todos conocemos cuales eran sus adicciones y el mismo Cruyff (aunque esto no le perjudicara para ser un grande) fue un fumador empedernido hasta que le dió un ataque al corazón y sustituyó los cigarros por chupa-chups. Los hábitos adquiridos son muy difíciles de dejar atrás y en algunas cosas no importa cuanto dinero ganes ni que te llames Ronaldo, cambiar tu forma de ser es imposible. Por tanto, sabiendo “lo que era Ronaldo” (que no lo que podía llegar a haber sido), yo le echaré de menos tal como fue.
