Zidane vs Ronaldinho

Leía esto hoy en el AS, que paso a reproducir a continuación:
“No entiendo cómo se trata de comparar a uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, Zidane, con Ronaldinho. Los grandes no son aquellos cuya técnica les permite efectuar todo tipo de malabarismos con el balón, sino quienes resuelven los partidos importantes.
Hasta la fecha, Ronaldinho ha fallado en los encuentros trascendentales: desaparecido por completo en la última final de la Liga de Campeones, perdido en todos los choques del Mundial y ahora, una vez más, ineficaz en una final, la del Mundialito de Japón.
Zidane fue el héroe de la Francia campeona del mundo en 1998, marcando dos goles en la final contra Brasil, y quien resolvió el último choque de la Liga de Campeones de 2002 con una volea tan difícil de ejecución como espectacular. Eso por no hablar de la capacidad del francés para echarse a sus equipos a la espalda, cosa que, de momento, Ronaldinho no ha demostrado, pues sólo ha destacado en un Barcelona cuya mayor virtud no es él, sino que tiene un equipo perfectamente conjuntado que sabe jugar al fútbol.
Seamos serios, el brasileño tiene potencial para ser uno de los grandes pero, de momento, dista un abismo entre ambos.”
Y no podría estar más de acuerdo. Me parece increíble que estos días se venga haciendo una comparación entre ambos. Aparte de los méritos que enumera el lector en la Carta, añadiría otros más. Por ejemplo, Zidane llevó al Girondins de Burdeos a la final de la Copa de la UEFA. No pudo jugar aquella final, que a la postre perderían con el Bayern de Munich, pero fue todo un logro que un equipo que venía de la previa de dicho torneo y que no tenía ningún historial en Europa, llegara a la final del torneo. No es excesivo decir que si el gran Zizou hubiera podido jugar aquella final, el resultado podría haber sido bien distinto.
Más tarde llevaría a la Juventus a otra final de la Liga de Campeones, aunque en aquella ocasión fue el Rey de las Finales (el Real Madrid) el que le apartaría del título. Tampoco deberíamos olvidar la grandísima Eurocopa 2000 que jugó el francés, conduciendo a su equipo a un nuevo título, con magníficas actuaciones individuales. Pero, por encima de esos éxitos personales, hay que hablar de un Zizou que siempre hizo mejores a aquellos con los que jugó. La Francia campeonísima de 1998 y 2000 tuvo una patética actuación en el mundial de 2002 cuando el astro no pudo jugar por una lesión. ¿Cómo era posible que un equipo que había resultado imparable en los últimos 4 años no pasara ni la primera ronda? Pues porque no estaba Zidane, no estaba el motor, el cerebro del equipo.
En el Barça, por otra parte, sin Ronaldinho siguen quedando Deco, Xavi, Iniesta (en los últimos tiempos) y, por encima de todos, Eto’o para resolver aquellos partidos difíciles o los momentos de máxima tensión. Mientras, al feo le seguiremos esperando en las grandes citas, en las que nunca tiene taconcitos y elásticas que hacer.
PD: Como el Cid, sigue ganando batallas después de muerto. Por encima del mega-crack brasileño ha quedado el genial francés en el último FIFA World Player. Por una sencilla razón, Zidane volvió a liderar a su selección hasta una final de un Mundial, mientras el feo se escondía en el mediocampo brasileño y asistía a la debacle de la selección que venía para ganar el Mundial de calle


