James Bond…

Anoche fui a ver la última de James Bond, la del tipo rubio. Daniel Craig (así se llama este actor) viene a suceder a Pierce Brosnam en el papel del agente secreto más famoso del mundo pero, sinceramente, no encaja. No encaja, entre otras cosas, porque Bond es un tipo elegante, inglés (aparentemente), imperturbable y dueño de todas sus emociones y actos. Podré ser un perfil más o menos caduco, pero en toda la serie se ha producido una progresiva actualización de la imagen y muchas cosas, que ya sonaban totalmente rancias y machistas, se han cambiado (o al menos pulido).
En cualquier caso, la imagen de Bond necesitaba un reciclado, pero me parece que lo que encarna el nuevo personaje es “excesivamente moderno” o, cuanto menos, rompe demasiado con la imagen de la anterior película, la que podríamos considerar más moderna (por reciente). El cambio ha sido de 180º prácticamente y en Casino Royale nos encontramos:
a) Un Bond un poco “animal”, capaz de atravesar una pared de pladur.
b) Un Bond humano, que se da unas hostias de espanto (y le dan) y a la siguiente escena aparece lleno de magulladuras y cortes, no como antes que parecía impoluto.
c) Un Bond que no conquista a “la chica” con enseñarle la pistola o las llaves de su Aston Martin y a la que tiene que demostrar que debajo de la armadura, existen sentimientos.
d) Un Bond sin juguetitos ni cacharritos.
e) Un Bond que abusa de las miraditas con ojos entrecerrados y los morritos para hacerse el interesante y el “zenzual”.
Me dan igual todas e incluso puedo verlas bien, salvo la a y la d. Que el tipo sea tan bruto y tenga tan poca clase (¡qué forma de correr y de andar es esa!) me parece una traición a la esencia misma del personaje. Que ya no saque cacharritos y que su coche lo estrelle a las primeras de cambio, me parece una falta de respeto a sus fans
Conclusión: la peli está muy bien, es entretenida aunque un pelín larga (la última media hora, de las dos y media que dura, se hace un poquitín pesada), tiene un par de escenas de las que se recuerdan (excelente la tortura, sin ninguna duda lo mejor de la película) y los diálogos son de los mejores que se han visto en la saga, muy ácidos y llenos de humor. Pero no es una película de Bond, es otra cosa. Si esto es lo que será Bond a partir de hoy, entonces Bond habrá muerto con Brosnam.
PD: En la foto podéis ver a Bond y su chica, durante el rodaje. Él está demasiado mazado para ser un Bond, pero lo justo para poder hacer de Hulk
