Las Reglas de Bill

Resulta que Bill Gates, además de ser el mayor filántropo del mundo, es también uno de esos que tiene unas cuantas verdades que escupirnos (decirnos, recordarnos, llamadlo como queráis) a la cara. En cuanto a lo primero, no estoy de acuerdo con los que dicen que lo hace únicamente para desgravar impuestos por si eso fuera así, no sé a qué están esperando el resto de ricachones para hacerlo también. En cuanto a lo segundo, creo que es muy fácil desde su posición de chico acomodado decirles a los demás qué tienen que hacer con sus vidas o cómo deben comportarse. Apela a ciertos valores de una condición humilde que nunca tuvo porque, aparte de ir a las universidades más caras de USA (creo que era a Harvard), sus padres ya tenían pasta antes de que él fuera poco más que un “nerd” con aspiraciones monopolísticas. No obstante, algunas de las frases son grandes verdades, pero pronunciadas por alguien que, ni mucho menos, empezó desde lo más bajo de la sociedad como para estar legitimado moralmente para decirlas. Aquí van:
Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.
Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
Regla Tres- No ganarás US $5.000 mensuales justo después de haber salido de la universidad y no serás un vicepresidente hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambos logros.
Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.
Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.
Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva onda en la que estabas. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.
Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.
Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
Regla Diez- La televisión no es la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.
Regla Once- Sé amable con los “NERDS” (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.
La traducción, obviamente, no es mía, sino de alguno de nuestros ahijados en el continente americano. Aquí tenéis el enlace por si queréis escribirle y algo de literatura castellana clásica (es decir, E-S-P-A-Ñ-O-L-A, sin ánimo de resultar racista).
PD: La foto se la dedico a Luther, para que vea cómo mola Bill. Por si no reconocéis al de la izquierda, es Bono, el doble cantante de Pepe Bono, al que no le amarga un dulce (y menos si puede metérselo por el culo a ZP, tengo que escribir sobre eso algún día).

