NoSoloParidas

September 3, 2006

Montes

Filed under: Deporte

Montes

Hoy estoy locuaz, así que otro post más (será la primera vez que escriba 4 en un sólo día, si no me falla la memoria). Éste va al hilo del basket pero no quería meterlo todo en uno para no hacerlo demasiado largo. Va dedicado a Andrés Montes, el tipo que retransmite (ha retransmitido) el Mundial de Basket en LaSexta y que también dio el de fútbol. La primera vez que le oí me pareció un payaso, como a la mayoría de la gente. Pensé que las tonterías que decían no venían a cuento y que ver un partido de lo que fuera oyendo todo eso no era más que una molestia. Pero debe ser que este hombre es como el tabaco: la primera vez que lo pruebas toses y te encuentras fatal pero luego necesitas arrastrarte todos los días al estanco para comprar tu dosis (lo digo sin saber, nunca he fumado). Ahora le echo de menos cuando veo un acontecimiento deportivo porque me río con él. Vale que no es nada serio, vale que dice muchas chorradas y que de fútbol, en concreto, yo creo que no tenía ni idea.

Pero es que te lo pasas bien oyéndole joder y hace gracia. Es expontáneo, es diferente y, desde luego, es infinitamente mejor que los comentarios del gilipollas de La 2 o del pelma que daba los partidos de la selección en La Primera. Si a este hombre le juntas a dos cachondos como Iturriaga y el tal Lagarto De La Cruz (al que no conocía) la combinación es genial. He disfrutado mucho viendo a Itu hacer de “forofo” con sus intentos de que los argentinos fallasen los tiros libres diciendo que los metían fijo (¿quién no ha hecho esto alguna vez en casa?) o su muy sincero “me cago en su madre” cuando no se si fue Ginobili o el base del Unicaja metió un triplazo que nos ponía las cosas muy difíciles en semis. Son auténticos, no son puristas, no son oficialistas pero saben de basket. Ahora sólo falta que en el fútbol les acompañen algunos compañeros de retransmisión mejores que Salinas (tan mal comentarista como futbolista fue) para que tengan el mismo gancho y el mismo éxito que han tenido con el baloncesto.

Mientras tanto, me seguiré deleitan con Mr Catering, la rica salsa canaria es el mojo picón, los pinchos de merluza de Gasol y otras frases míticas. ¡Tiki-taka!

Maldito correo

Filed under: Informatica

Thunderbird

Me estoy empezando a desesperar con la gestión del correo electrónico. Me explico: antes tenía únicamente una cuenta de Hotmail a la que entraba una vez al día así como cuando me llegaba algún correo nuevo. Después me hice una cuenta de correo personal en Gmail y, tras ésta, otra para la bitácora (comentar, de paso, que es NoSoloParidas en gmail). Como en la del blog no entraba casi nunca, lo que hice fue entrar en la personal de Gmail durante mucho tiempo por el interfaz web, igual que hacía con la de Hotmail. Pero me empiezo a cansar y quiero automatizarlo todo un poco. Lo he intentado con Outlook y con Thunderbird pero ninguno de los dos me satisface del todo porque no me permite gestionar los correos como yo quiero.

La cuestión es que no quiero que los clientes de mail se limiten a descargarse el correo y gestionarlo de forma local, sino que prefiero que las eliminaciones de correos que haga tengan su reflejo en el servidor propiamente dicho. Esto lo hago porque tengo un portátil y un sobremesa y no quiero tener que andar leyendo dos veces (o al menos observando las cabeceras) cada mail que haya leído primero en un lado y después de nuevo sea descargado en el otro cuando lo arranque. Me gustaría que si leo un correo en el sobremesa (o simplemente lo borro porque sea correo que no me interese) desaparezca del servidor para que luego no lo descargue al abrir el cliente en el portátil. Esto me funciona más o menos bien con Outlook usando la cuenta de Hotmail, supongo que la integración está muy bien hecha (para eso es todo de MS) y he descubierto la forma de hacerlo también con Gmail. Para ello, tengo que activar la opción de “Dejar los mensajes en servidor” y añadirle “Hasta que los saque de la carpeta de Basura”. Estas dos opciones, combinadas con la opción en Gmail de “Eliminar el correo descargado con POP3″ me permiten descargarme un correo, dejarlo en el servidor, para posteriormente cuando lo haya leído y ya no me interese, poder borrarlo. En cambio, si quiero dejar la copia allí, permanecerá mientras yo no la borre. Es que no quiero que si el día de mañana me da la gana de formatear el disco duro, tenga que andar preocupándome de “subir” o hacer algo con los correos descargados en el ordenador para no perderlos para siempre, prefiriendo que se mantenga en el servidor hasta que yo lo quiera.

¿Cuál es el problema? Pues que necesito manejar múltiples cuentas de correo y me gustaría que cada una descargar los correos a una carpeta diferente. En concreto, Outlook funciona con unas especies de “Grupos de mensajes” que se dividen en las carpetas de llegada, salida, basura, etc. Pero si creo un grupo de esos específico, todos los correos se me descargan ahí. No puedo crear un grupo para cada cuenta, cosa que sí me deja Thunderbird y de una forma muy sencilla. ¿Sabéis cómo se puede hacer esto con Outlook?

Podría usar Thunderbird, me diréis, pero es que con Thunderbird no consigo gestionar los correos. Si pruebo el mismo truco que antes, por alguna razón Gmail no me guarda la copia del mensaje sino que me la envía a su carpeta Trash y ese no es el efecto que quiero conseguir. Sí me gustaría poder hacer todo esto con Thunderbird porque tengo que entendido que se puede meter en un USB y llevarlo a todas partes, pero no hay forma humana. ¿Sabéis si estoy haciendo algo mal? ¿Alguno de vosotros hace lo mismo que yo a la hora de gestionar los correos o tenéis otra técnica que os permite no estar preocupados de donde se guardan los correos?

Ayuda!!!

Cine basura

Filed under: Críticas

Davy Jones

Ensalada de críticas de cine. En los últimos días me he tragado varias películas a cada cual peor y voy a ir desmenuzándolas una a una.

En primer lugar, Piratas del Mar Caribe II. Es, una vez más, una película que lo deja todo en manos de los efectos especiales. En este caso, con el único aliciente del simpático papel de Johnny Depp como pirata pero que, a base de repetirse durante 2 horas y media, termina haciéndose cansino. El resto es un desierto interpretativo, en el que destaca especialmente Kira Knightley (no me voy a molestar ni en comprabar si se escribe así su apellido) en el papel de idiota del culo. Ese, precisamente, es su papel y se esfuerza en comprobarlo tanto en la escena de la pataleta en la playa mientras los 3 hombretones luchan por el cofre, como cuando le asaltan tremendas dudas sobre si ama al capullo que se pasa todas las películas arriesgando el pellejo por salvarla, o el pirata que la cambiaría por un doblón de oro. En fin, eso, idiota del culo. El guión parte de una historia “curiosa” sobre una especie de barco-submarino con homenaje al Nautilus incluído (su capitán toca el órgano como hacía Nemo) comandado por una especie de pulpo con problemas de expresión. A pesar de que la historia no tenga mala pinta, se estropea con una película que es un videoclip de 2 horas largas, sin ninguna tregua para ningún tipo de conversación o replanteamiento de la situación. Una constante huida hacia delante por parte de unos productores y directores que dejan su creación en manos de los diseñadores e informáticos de turno encargados de dar vida a calamares gigantescos y demás bichos que sorprende la primera vez que salen pero que no sirven para llenar el vacio interior que te provoca la película una vez terminada, ese mismo que ya ni las palomitas llenan.

Después de ver ese aborto de gran película y pequeña decepción posterior, me puse en manos de un actor consagrado como Donald Sutherland en su “Maleficio”. Era el único gancho de la película, así como la promesa de asistir a la versión cinematográfica de una antigua leyenda/historia ocurrida en el Estados Unidos del siglo XVIII (¿o era el XIX?). No tenía mala pinta y aunque las películas de miedo no me suelen gustar (no me va lo de pagar para pasar un mal rato), pensé que podría estar bien. Miedo no pase, a la risa tampoco llegué (algunos asistentes sí que lo lograron), me quedé en la indignación de pagar casi 4 euros (suerte de sesión de precio reducido) por ver 2 horas de despropositos y repetición de la misma secuencia: niña buena duerme intranquila en su habitación mientras una extraña presencia se le aproxima hasta cogerla por los pelos, levantarla, abofetearla y esperar la aparición del resto de la familia con cara de estar oliendo a pedo). ¡Patética! Ya critiqué tiempo atrás aquí a “La Profecía” pero debo decir que hasta esa basura parece mejor película comparada con ésta. ¡Qué desproposito! ¡Qué absurdos los personajes, que parecen no inmutarse cuando suceden cosas que a cualquier le harían helársele la sangre (suponiendo que te lo creyeras, claro)! Por dios, no malgastéis ni vuestro tiempo ni vuestro dinero en ver algo así.

Después de semejante derroche de tiempo y dinero decidí acogerme al algún sistema P2P para no arriesgar más con las siguiente películas que fuera a ver. Supernacho tenía pinta de ser una apuesta de alto riesgo, pues todo parecía indicar que sería una tremenda estupidez de película y, efectivamente, no defraudó. Suerte de la gratuidad y de la posibilidad de levantarme del cuarto de estar y tirar a la papelera el CD en el que la había grabado. Sólo aguante a ver los primeros 55 minutos, en los cuales me reí realmente con un pequeño gag y aguanté entre el sopor y la impaciencia el resto del metraje. Al menos fue gratis.

Con el mismo sistema afronté el visionado de Scary Movie 4. Ví la primera y me dí un hartón a reirme, me pareció tronchante. Vi la segunda y ya no me hizo tanta gracia, aunque tenía un par de buenos gags. Ví la tercera y sentí deseos de asesinar a los productores, director y guionistas. La cuarta se presentaba como una reválida para la saga o el fin definitivo de la misma y creo que se aproxima más a lo segundo que a lo primero. Los primeros 30 minutos tienen bastantes buenos gags y sí que me llegué a reir sinceramente (sin tener que forzarme a hacerlo, como muchas veces pasa con estas películas) pero los últimos 25 se hacen totalmente eternos. En medio hay unos 15 de “ni fu ni fa”. Por que, sí amigos, si hubiera ido al cine a verla podría haber tenido que pagar hasta 5 euros por 1 hora y 10 minutos. ¡Qué atraco! Y ya ni te cuento si la ves en Madrid. Los últimos 25 se hacen infumables especialmente por la aparición estelar de Leslie Nielsen, que no podía faltar en una película absurda de este tipo. Mención especial merece cuando decide desnudarse y hacer el gracioso en una parodia de la típica conferencia de la ONU. Sinceramente, creo que cualquier discurso de George Bush sobre Irak tiene bastante más gracia que esta parte de la película. En definitiva, se pueden ver los primeros 30 minutos y luego irse a hacer cualquier cosa más interesante.

¿Qué le pasa al cine actual? ¿Se terminaron las ideas? En unos días me pondré en manos de Alatriste y confieso que lo hago con miedo. Son pocas las películas españolas que considere que merecen algo más que la ejecución pública de sus creadores. Si acaso, las de Amenábar pero Alatriste no es suya. Corro el riesgo por su actor protagonista, que sin ser brillante si vale bastante más que el 90% de los actores de la tierra y por haber oído alguna buena crítica de gente no especialmente proclive al cine patrio. Ya comentaré algo al respecto cuando la haya visto finalmente.

Oro por fín

Filed under: Deporte

Gasol y Navarro

Ya era hora de que ganáramos algo en algún deporte puntero. Dejando a un lado las victorías del fútbol sala, no recuerdo que recientemente hubieramos obtenido la victoria final en ninguna de las especialidades deportivas más seguidas en España. Tenemos fantásticos tenistas eso sí, pero en deportes colectivos no acabábamos de arrancar a nivel absoluto. Cierto es que ya tanto en basket como en fútbol se habían ganado campeonatos del mundo de juveniles y sub’21 pero la victoria de los mayores no llegaba.
Y ha llegado en forma de victoria arrasadora. No han sido sólo los veinti tantos puntos de ventaja en la final (¿cuántos hubieran sido con Gasol en la cancha?) sino sobretodo las victorias incontestables en cada partido. Sólo un día las cosas nos fueron difíciles, contra Argentina, pero fue sin duda por la coincidencia del mejor de los partidos de los argentinos con el peor de los propios. Ese día “no estuvieron” ni Navarro ni Garbajosa, jugadores en los que hoy se ha sustentado la victoria. Es especialmente meritorio como todo el mundo ha asumido su parte de responsabilidad para llegar hasta el final, algo que en general (y muy especialmente en el fútbol) nos cuesta hacer. Nadie se ha encojido hoy; muy al contrario, todos se han crecido y han parecido aún mejores de lo que realmente son. También ha ayudado ver a los griegos desarbolados por el vendabal de juego y, sobretodo, de defensa al límite.

Me hubiera encantado ver jugar esta final a Gasol y estoy seguro de que hubiéramos ganado con más claridad aún. Creo que es una pena que no haya podido disfrutar a pie de pista de la victoria pero, al final, ha recibido el reconocimiento (MVP y miembro del quinteto del torneo) como puntal fundamental de la selección. Contra Argentina, especialmente, sostuvo a la selección cuando más duras se ponían las cosas y hoy, por suerte, no ha sido necesaria su participación, al menos no físicamente porque espiritualmente parece haber infundido en sus compañeros su mismo afán de victoria, el que le ha llevado a ser el mejor jugador español de toda la historia y una de las estrellas en la mejor liga de baloncesto del mundo.

También me alegro por su hermano Marc, que hoy ha secado a ese mastodonte negro de los griegos que había fulminado a algunos de los mejores pivots de la NBA en semifinales y que hoy ha tenido el mismo papel gris que el resto de sus compatriotas. Algunos sostuvieron que estaba en la selección por ser el hermano de… pero ha demostrado que lo está por méritos propios.

Enhorabuena a todos y seguid jugando con ese espíritu.

PD: Mientras España le metía 25 puntos de diferencia a la subcampeona del Mundo, los del fútbol se conformaban con meterle sólo 4 a una selección de 3ª como Liechtenstein. Menuda ambición que tiene “La Roja”. Ya podrían aprender de sus compañeros del baloncesto.






















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