Roberto Carlos

Ayer estuve viendo la primera parte del Madrid - Osasuna. Pasé bastante verguenza con la actitud de Roberto Carlos. Pase la primera entrada a Valdo, que a la postre le lesionó. Lleva jugando así desde que llegó a España, y al igual que en ocasiones resulta francamente espectacular verle llegar como un tren y llevándose el balón, el jugador y hasta el cesped, también le puede jugar malas pasadas como en aquella expulsión en el Camp Nou por una entrada del estilo a Figo.
Pero anoche no se quedó contento con esto. Después, en una jugada estúpida por parte de Puñal, jugador de Osasuna, provocó la expulsión del mismo. Es cierto que la jugada, desde mi punto de vista, era una tarjeta roja, o al menos amarilla colorada. Es también cierto que, muy posiblemente, el árbitro pensó que castigando duramente al jugador cortaría de raíz el posible juego duro que podía avecinarse tras la anterior entrada de RC (aunque desde luego se equivocó de plano si pensaba eso). Pero no es menos cierto que las n vueltas que se dio RC por la banda del Bernabéu para añadirle dramatismo a la situación fueron totalmente patéticas, una sobreactuación que le reportará más oscars que premios futbolísticos. Desde luego, empezó a tirar parte del crédito ganado en estos años de jugador de la Liga.
Y terminó de cavarle la tumba a su propia imagen con los gestos, burlas y tonterías que le dedicó a Valdo y algún otro jugador de Osasuna que le recriminaban su anterior “actuación teatral”. Vale que consigas expulsar a un jugador rival, al fin de cuentas estás beneficiando a tu equipo. Pero una vez hecho eso, al menos mantén la compostura y no hagas el payaso de ese modo, que portas la camiseta del Mejor Equipo del Siglo XX (FIFA dixit) y el único que puede presumir de haber ganado 3 copas de Europa en 5 años en los últimos 25 años de fútbol.
En fin, la imagen de RC, como la del Madrid entero, quedó anoche tirada por el suelo. Hace falta una limpieza muy profunda en ese vestuario. Hasta el fondo. Y cada vez hay más candidatos. Para mí, ahora mismo sobran en el Madrid: Roberto Carlos, Gravesen, Guti y Zidane. A Ronaldo lo vendería si a cambio puedo hacerme con los servicios de Adriano o Sheva (cualquier otro, Etoo incluído, me parecería ir a “peor”). Raúl sólo si aceptara cobrar la mitad de lo que cobra ahora, porque por aplaudir está ganando demasiado.
Hay que construir un equipo nuevo alrededor de gente consagrada y con experiencia como Casillas, Helguera, Salgado o Pablo García, y mezclarlo con la sabia nueva de Robinho (yo creo que triunfará), Baptista o Sergio Ramos. Y por supuesto buenos fichajes, lo cual no incluye traerse a más impresentables brasileños y sí a cracks como Adriano, Cristiano Ronaldo (o Joaquín) o alguna joven perla con la que tener paciencia y poder ir criando a un futuro “Messi”.
Mientras tanto, tendremos que seguir soportando a un equipo de grandes jugadores y nulo fútbol.
