Pescadores

Primero fueron los transportistas los que se dedicaron a joder al personal para reclamar sus ¿derechos? Ahora les ha tocado el turno a los pescadores, que no querían ser menos que sus compañeros y han protagonizado bochornosos incidentes que les priva de cualquier posibilidad de tener razón. Para empezar, me parece increíble que se atrevan a exigir que les subvencionen el aumento del precio de la gasolina. Creo no equivocarme si digo que prácticamente todos los trabajadores de este y otros países usan vehículos (especialmente automóviles) para trabajar, ya sea para desplazarse hasta sus lugares de trabajo, o porque dichos vehículos son “sus lugares de trabajo”. Por tanto, no se qué privilegio tienen estos señores para que el Gobierno vaya a subvencionarles el gasto extra que supone la subida de los carburantes. Yo también sufro esta subida, a menor escala porque no consumo tanto combustible, pero la sufro como ellos. ¿Debería bloquear alguna carretera hasta que el gobierno me compense esta subida?
El colmo ha sido el bloque de los puertos por parte de los pescadores. En un artículo estos días en la Vanguardia se les comparaba con auténticos secuestradores del mar, puesto que no contentos con impedir el paso de barcos pesqueros, decidieron prohibir también el paso de buques de cualquier índole, incluídos barcos de pasajeros, cruceros y demás. Me pregunto yo qué razones hay para bloquear el paso de personas, si nadie va a “vender” personas en un mercado, ni nadie va a “comer” personas en lugar de pescado dada la escasez debido a sus medidas. Esta especie de derecho que se están agenciando ciertos colectivos de obligar a, cuando se ponen en huelga, el resto de personas a prescindir de lo que ellos suministran, sin dejar lugar a que terceros se encarguen de dicho suministro, me parece totalmente abusivo. Recuerdo un ejemplo de unos servicios de recogida de basuras públicas en un pueblo andaluz (no recuerdo mal), que fueron sustituídos por una empresa privada que se encargó de los servicios mínimos. Esta gente de la empresa privada fueron atacados por los huelguistas y los “piquetes informativos”, en el nombre de un derecho que ellos mismos se han arrogado con el paso del tiempo, según el cual si ellos no trabajan no lo hace ni dios.
Así que el panorama está así: tenemos a una panda de maleantes impidiendo el libre uso de los puertos españoles, un gobierno rehén de esta gente que no se atreve a dar un puñetazo en la mesa, sacar las fuerzas del orden a la calle y romper todos estos bloqueos ridículos e indignos del siglo XXI, y un número N de colectivos que observan con atención los acontecimientos para cuando les toque a ellos ir a pedir a Madrid. Hoy mismo se ha resuelto con un acuerdo con algunas partes el problema en algunos de estos puertos, y se atrevían a quejarse los patronos de las cofradías esgrimiendo que el Gobierno les había presionado con no darles nada si no aceptaban ese acuerdo. Me hace gracia que lloriqueen cuando ellos son los primeros en haber utilizado la presión como medida de fuerza, hasta límites violentos.
Soluciones a esto: para mí está muy claro. Básicamente, propongo que se JODAN, y si son tan inútiles de dejar que los intermediarios les roben el 90% del precio final de sus productos, ya sea de los productos del mar o de la tierra (los agricultores van a ser los siguientes en lloriquear), que no esperen que papa estado venga a resolverles la papeleta. Menos lloriquear y más formar cooperativas, menos hacer huelgas y más cultivarse a ellos y al campo, que daba auténtica pena ver cómo se expresaban los que se suponían que son los “cabecillas” de estas cofradías. Si esas personas tienen que defender los derechos de los demás (supuestos derechos), van apañados.
Conclusión: hay que ser más valiente, asociarse más, arriesgarse más, y dejar de mamar de la teta del Estado, porque yo estoy harto de saber que, por ejemplo, la PAC (Política Agraria Comunitaria) se lleva la mitad del presupuesto europeo. La agricultura, la ganadería, la pesca, la industría, etc, tiene que ser como cualquier otro sector. Si es deficitario… se cierra y a invertir en aquello que sí produce beneficios.








