Robinho Año I

Tenemos nuevo rey, O’Rei da pedaladas, que es como llaman a Robson Da Souza “Robinho”. El nuevo fichaje del Madrid borró anoche de un plumazo muchos de los miedos de los madridistas, entre los cuales me incluyo. Tanto oir hablar de él, tanto esperar su fichaje, yo ya me temía que nos saliera un pufo al estilo Denilson, pero si lo que ayer dejó ver en 25 minutos tiene continuidad durante el resto de la Liga, estamos ante un crack que nada tendrá que envidiar a Kaká, Ronaldinho o Zidane (aunque éste último está en horas bajas, pero ¡qué grande has sido!).
No caeré en el error de compararle con Dinho o decir que es mejor que él, para nada, tiene que demostrar en 2 temporadas lo que el otro ha hecho desde que llegó a la Liga, pero sí que apunta maneras para pensar que puede llegar a su nivel o incluso superarlo. Verle jugar da gusto, todo lo hace fácil y sin aparente dificultad. No me gusta mucho la forma de jugar de Ronaldinho porque se le ve muy eléctrico, como si sufriera un ataque epiléptico cada vez que arrancara con el balón en los pies, y soy mucho mas fan de Zidane, con su zancada elegante y su forma de desembarazarse de los rivales como si fuera una bailarina. Robinho es una mezcla de ambos, más eléctrico que Zidane, pero no llegando al punto de pulga histérica que domina a “El Feo”.
En este vídeo se puede ver su debut en Liga contra el Cádiz. Muchos fuimos los que pensamos “es demasiado pronto” cuando le vimos calentando listo para ser el primer cambio del equipo. Pero nos quitó el pensamiento de un plumazo, lo que tardó en tocar su primer balón y hacerle un sombrero a un jugador del Cádiz.
Así pues, sin ánimo de crear la falsa expectativa que durante 5 largos años persiguió a los culés con su “aquest any sí”, hay motivos para pensar que si el año pasado, sin Robinho, apretamos hasta la antepenúltima jornada al rebautizado Dream Team II, este año podemos aspirar a superarle subidos a las bicicletas (o pedaladas como dicen ellos) de un tal Robinho…
